Chaco: un paciente atacó a una enfermera y le arrancó parte de un dedo de una mordida

Un violento episodio sacudió la guardia del Hospital «Isaac Waisman» durante la última semana. Una enfermera sufrió la amputación parcial de uno de sus dedos tras ser atacada por un hombre que se encontraba en un estado de extrema alteración. 

El ataque
Según detalló la directora del hospital, Mónica Wagner, el agresor había sido trasladado en ambulancia tras un pedido de auxilio de su familia por un aparente brote psicótico. El hombre ingresó bajo los efectos de alcohol y drogas, mostrándose altamente agresivo. 

El ataque ocurrió cuando la trabajadora de salud intentaba colocarle una máscara de oxígeno. En ese momento, el sujeto le sujetó la mano y, a pesar de que ella llevaba guantes, le propinó una mordida tan violenta que le seccionó el dedo mayor. «No sabemos si se tragó el pedazo de dedo», comentaron consternados fuentes cercanas al caso. 

La Justicia ha caratulado la causa como «lesiones gravísimas». Sin embargo, al tratarse presuntamente de un paciente psiquiátrico, todavía no se han tomado medidas punitivas contra el atacante

El hecho despertó una ola de reclamos por parte del personal sanitario del Chaco, que denuncia una creciente inseguridad en las guardias. El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, confirmó que el hospital de General Pinedo no cuenta con una unidad policial propia, lo que deja a los profesionales —en su mayoría mujeres— expuestos a situaciones de riesgo extremo. 

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